Tras la política

Hace una semana de la huelga general, y las primarias del Partido Socialista de Madrid no han contribuido a apaciguar esa sensación general… de que Zapatero se está suicidando políticamente. Las últimas encuestas dicen que Mariano Rajoy ganaría en las urnas por más de 14 puntos. Los dirigentes del PSOE repiten, por activa y por pasiva, que no cabe otra opción para 2012 que una candidatura encabezada por el presidente, que no conciben una alternativa a Rodríguez Zapatero, pero analizar el panorama político es gratis, y por eso nos preguntamos… ¿quién podría figurar en el cartel socialista si saltara la sorpresa?

Como vamos a realizar un ejercicio de pura especulación, dejaremos de lado a los candidatos clásicos que aparecen en la prensa. Analizando por analizar, hemos reunido un puñado de nombres que serían aceptables para el partido, que podrían ser bien vistos por la ciudadanía… y que incluso tendrían posibilidades de derrotar al Partido Popular.


  • BERNARDINO LEÓN
  • El Secretario General de la Presidencia del Gobierno, ex Secretario de Estado de Asuntos Exteriores, se ha convertido en la mano derecha de Rodríguez Zapatero en el Palacio de la Moncloa. Tiene fama de discreto, eficiente, mantiene contactos con la élite del poder económico internacional, y las crónicas aseguran que es el muñidor de la estrategia a gran escala del Gobierno. En su contra, un perfil poco reconocible por el gran público.


  • CRISTINA NARBONA
  • Desde París, asegura seguir la actualidad española con detalle. La Embajadora de España ante la OCDE es recordada con añoranza por las asociaciones ecologistas, que consideran que su gestión al frente del Ministerio de Medio Ambiente deja a su sucesora, Elena Espinosa, bastante mal parada. Narbona es conocida por la militancia y apreciada en el seno del PSM a pesar de su apoyo a Trinidad Jiménez. Quienes vieron perjudicados sus intereses, sobre todo en la costa, entre 2004 y 2008… no parecen opinar lo mismo.


  • DAVID VEGARA
  • Dejó la política hace un año y medio “por razones personales”, pero recientemente ha vuelto a sonar su nombre para ocupar responsabilidades públicas. Vegara fue el número dos de Pedro Solbes entre 2004 y 2009, y tardó sólo unas semanas en seguir los pasos de su jefe cuando fue relevado por Elena Salgado. El ex Secretario de Estado de Economía, militante del PSC, desempeñó el cargo dejando pocos enemigos por el camino, y salió a tiempo del Gobierno… para no verse atropellado por lo más crudo de la crisis.


  • GUILLERMO FERNÁNDEZ VARA
  • Entre los llamados ‘barones’ encontramos a un extremeño, médico, amante de las nuevas tecnologías, que prometió visitar todos los pueblos de su comunidad durante la legislatura que acaba en 2011. Es el último presidente autonómico que ha puesto en entredicho, siquiera ligeramente, la continuidad de Zapatero en La Moncloa, y comparte con su antecesor en el cargo una visión de España alejada del federalismo catalán.




    Son cuatro nombres prestigiosos del Partido Socialista. Si buscásemos, encontraríamos en el Partido Popular a personas como Alberto Núñez Feijoo, Rodrigo Rato, Alberto Ruiz-Gallardón o Ana Pastor. Y si todos coincidimos en que cualquiera de estos nombres serían una mejor oferta para los ciudadanos que Zapatero o Rajoy… ¿por qué se resignan los partidos a que sus líderes generen apatía?


    González y Zapatero

    González y Zapatero durante un acto en el Congreso (Fuente: http://www.flickr.com/photos/psoe)



    El 26 de junio de 1995, Felipe González viajó a Cannes para participar en la última cumbre europea bajo la presidencia de turno de Francia. España estaba a punto de tomar la alternativa en julio, y tendría que adoptar bajo su mandato decisiones tan importantes como el nombre que tendría la futura moneda única y la estrategia para desplegarla. Sin embargo, la crónica televisiva de aquel lunes de verano deja claro que la actualidad política española… siempre se cuela en las citas comunitarias.


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    Convergéncia i Uniò nunca apoyó los presupuestos que elaboró Pedro Solbes. El Gobierno tuvo que prorrogar las cuentas públicas y convocó las elecciones que condujeron a José María Aznar a La Moncloa. Ahora, 15 años después, termina otra presidencia española de turno… con otro presidente en horas bajas… que también viaja a las reuniones comunitarias pendiente de que CiU convalide sus leyes. Aunque hay una diferencia importante: el semestre de turno no sólo no ha suavizado los frentes internos del Gobierno, sino que los ha complicado hasta hacerlos casi insostenibles.

    En enero de 2010, Zapatero comenzaba presidencia y centraba las prioridades del período en la economía. Durante una charla con periodistas extranjeros, el presidente lanzó su “Estrategia 2020″, e inmediatamente desató las iras de Alemania. La posibilidad de ceder soberanía económica y de que se estableciesen sanciones para quienes se saltasen el Pacto de Estabilidad provocaron la protesta del gabinete Merkel. Irónicamente, el último Consejo Europeo ha aprobado esas sanciones con el respaldo de Alemania, y ha decidido que se publiquen las llamadas “pruebas de estrés” de los bancos, que no dejarán en buen lugar a las entidades financieras alemanas.

    Una doble victoria española tras seis meses muy amargos: a las críticas iniciales de Alemania hay que sumar el desprecio de la Comisión Europea por la euroorden contra la violencia machista, los continuos rumores de nuestro rescate financiero, la eterna comparación con Grecia, el ataque especulativo contra el euro, la cancelación de la visita de Obama, y por supuesto, las medidas anti-déficit dictadas desde Bruselas. Todo ello, sumado al desgaste que ya arrastraba el gobierno de Zapatero. Al final del semestre, en un acto de partido, ante decenas de dirigentes socialistas, el encargado de consolar al presidente vapuleado ha sido su antecesor: aquel Felipe González que presidió Europa en 1995.


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    Y acaba la presidencia, pero se quedan sus efectos. Rodríguez Zapatero vuelve a los frentes internos para enfrentarse al trámite parlamentario de una dura reforma laboral, a la culminación de las fusiones entre cajas y a unas semanas políticas muy complicadas. El Debate sobre el Estado de la Nación está fijado para el 14 de julio, los rumores sobre una reducción del Gobierno son insistentes, y a la vuelta del verano esperan los presupuestos. Sólo falta comprobar si CiU muestra a Mariano Rajoy la misma senda hacia La Moncloa… que ya le mostró a Aznar en 1995.