Tras la política

Alfredo Pérez Rubalcaba entra en la cúpula del Gobierno (AP / Daniel Ochoa de Olza)

Alfredo Pérez Rubalcaba entra en la cúpula del Gobierno (AP / Daniel Ochoa de Olza)



Déjenme que les hable de una coincidencia…

Un día de abril del año 2000, hace ya más de una década, Mariano Rajoy entró de lleno en la carrera por la sucesión de José María Aznar. Tras la victoria del PP por mayoría absoluta, el presidente reorganizó su gabinete para otorgar a Rajoy el máximo protagonismo político, el trampolín hacia la sucesión. Quien había sido ministro de Administraciones Públicas y Educación se iba a convertir en Vicepresidente Primero, en la mano derecha del inquilino de La Moncloa. En los años siguientes, Rajoy acabaría pasando por Interior, asumiría el Ministerio de la Presidencia… e incluso la portavocía, con alguna intervención memorable.

Poco después de las ocho de esta mañana, la Cadena SER ha desvelado que Zapatero iba a realizar este miércoles una remodelación profunda de su Gobierno. Y antes de conocer más nombres, ha saltado el cambio estrella: Alfredo Pérez Rubalcaba será Vicepresidente Primero del Gobierno y Ministro Portavoz. ¿Les suena el esquema? Un hombre que conoce al dedillo la administración, que ha sido ministro de Educación y ministro del Interior. El líder socialista sitúa en lo más alto del escalafón al ministro mejor valorado, justo cuando el Gobierno necesitaba una mejor imagen para llegar a 2012.

Dos hombres, Rajoy y Rubalcaba, con muchas coincidencias en su vida política, que acaban ocupando el mismo puesto con una década de diferencia. Rajoy sucedió a José María Aznar al frente del Partido Popular… y atraviesa ya su segunda legislatura en la oposición. Rubalcaba suena, y suena, y suena… como sucesor de Zapatero.



Déjenme que les hable de una ministra…

Elena Salgado es la única ministra que se mantiene en el Gobierno de Zapatero desde abril de 2004. Hoy ha sobrevivido a la remodelación gubernamental más amplia desde ese día, y justo en la jornada en que se aprueba el endurecimiento de un proyecto que ella alumbró en Sanidad: la Ley Antitabaco. El presidente ha eliminado Vivienda, ha eliminado Igualdad, se deshace de María Teresa Fernández de la Vega… pero por ese mismo precio no ha tocado Economía. Se refuerza así el mensaje anticrisis, pero se refuerza también a Salgado.



Déjenme que les hable de una ex ministra…

María Teresa Fernández de la Vega sale del Gobierno tras figurar como una de las ministras mejor valoradas de los últimos siete años. Sin embargo, la coordinación interna del Ejecutivo ha dejado mucho que desear, sus compromisos con la Función Pública han quedado en nada tras la crisis, y el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica no acaba de despegar. Sus funciones al frente de la Portavocía del Gobierno tampoco eran ya lo que fueron. ¿Cuál será el futuro de la primera mujer que presidió un Consejo de Ministros?



Déjenme que les hable de un miedo…

Decíamos hace unos días que las organizaciones ecologistas echaban de menos la etapa de Cristina Narbona al frente del Ministerio de Medio Ambiente. Unas ganas y unas políticas que quedaron enterradas bajo la discreción de Elena Espinosa. La llegada de Rosa Aguilar al Gobierno central, tras un triple salto mortal desde la alcaldía de Córdoba y pasando por la Junta de Andalucía, vuelve a poner al ministerio en primera línea comunicativa de combate. ¿Qué ha pesado más para esta decisión: la nostalgia o el temor a la aparición de una opción electoral ecologista?



Déjenme que les hable del futuro…

Todo lo anterior se refiere a la estrategia electoral del Partido Socialista y de Zapatero de cara a 2012. ¿Habrá llegado finalmente el momento de pensar en los ciudadanos y en su salida de la crisis, con más derechos y con menos precariedad?


Llega el calor… y con él llega una pausa en Tras la Política. Atrás quedan cuatro meses de reflexiones sobre los actos y las intenciones de los políticos, intentando observar siempre la actualidad con un ángulo muy abierto, desechando el corto plazo. Llega el calor, sí, y con él llegan también los rituales políticos de cada verano. Por eso queremos dejar en el aire, hasta la vuelta de las vacaciones, 10 preguntas políticas aún sin respuesta… que pueden resultar clave de cara al próximo curso.

1. ¿Aguantará la economía española fuera de la recesión?

La vicepresidenta económica lo tenía muy claro: el paquete de medidas anti-déficit que Europa impuso a España lastraría nuestro crecimiento en unas décimas. Además, acaba de entrar en vigor una subida del IVA que podría retraer el consumo durante el tercer trimestre del año. El Fondo Monetario Internacional cree que terminaremos 2010 en el -0,4%; Elena Salgado considera que la contracción se quedará en el -0,3%.

2. ¿Acudirá Zapatero a su tradicional cita en Rodiezmo?

Era el acto político con el que, tradicionalmente, se daba el pistoletazo de salida al curso político, hacia el último fin de semana de agosto. Allí, el presidente aprovechaba para mostrar su simpatía por el sindicato UGT y para anunciar una subida de las pensiones mínimas de cara al año siguiente. En 2010, las medidas contra la crisis se han cebado con esos subsidios, y la relación de Zapatero con Méndez se ha enfriado notablemente.

3. ¿Mantendrán los sindicatos su huelga general del 29 de septiembre?

La huelga “en diferido”, provocada por la aprobación de una reforma laboral por decreto, coincidirá con una jornada europea de protestas para exigir a los gobernantes una salida más social de la crisis. Este mes de junio, los paros de maquinistas en el Metro de Madrid ha generado la imagen de lo que puede llegar a ocurrir si los sindicatos paralizan el país en septiembre. Si el Ejecutivo da por descontada la huelga, podrá decidirse a acometer nuevas reformas impopulares.

4. ¿Habrá más reformas en los Consejos de Ministros extraordinarios?

Este verano, las vacaciones de los ministros serán más cortas. Durante los dos últimos años, el rumbo de la crisis obligó a Zapatero a convocar un Consejo en pleno agosto, pero este año serán dos. Ya es tradición que el Gobierno aproveche esas reuniones para sacar adelante ayudas a zonas incendiadas, pero este 2010, teniendo ya convocada una huelga general, al presidente puede no temblarle la mano a la hora de incidir en las reformas estructurales.

5. ¿Se mantendrá Díaz Ferrán al frente de la patronal CEOE?

Los problemas de Marsans y Air Comet parecían ser minucias comparados con la reforma laboral, a la que el presidente de los empresarios se entregó intensamente hasta el fracaso de las negociaciones. Con los cambios aprobados por decreto, Ferrán puede volver a enfrentarse a una Junta Directiva complicada, pero el verano ha comenzado para él con una victoria: colocando al frente de Cepyme a un hombre de su confianza y deshaciéndose del crítico Jesús Bárcenas.

6. ¿Quién ganará el Debate sobre el Estado de la Nación?

Zapatero suele vencer en estas contiendas parlamentarias por la falta de alternativas que plantea Rajoy. Sin embargo, el presidente se encuentra hoy en sus horas más bajas, y el líder de la oposición sorprendía hace unos días con una actitud pactista que no se recordaba desde hacía tiempo en el Partido Popular. Atención también al papel de los nacionalistas: sobre todo, de los que siguen amenazando con hacer caer al Gobierno a la mínima de cambio.

7. ¿Qué repercusión tendrá la manifestación en defensa del Estatut?

Mañana sábado, José Montilla se colocará al frente de la marcha en defensa del texto acompañado por una ‘senyera’. Será el arranque oficial de una campaña electoral de cara al otoño que girará en torno al mismo asunto: la Cataluña agraviada por el Constitucional. Una victoria de CiU puede hundir al PSC y reflotar al PSOE; una victoria del PSC puede dar alas a un nuevo tripartito y terminar con el Gobierno de Madrid.

8. ¿Cuánto tendremos que esperar hasta ver un cambio de Gobierno?

A quienes disparan los rumores sobre los cambios de carteras ya no les quedan fechas que ensayar. Unos dicen que coincidiendo con el Comité Federal del PSOE; otros, con el Debate sobre el Estado de la Nación… Pero todos coinciden en que, si Zapatero continúa con sus costumbres, alguna de las caras más conocidas del Ejecutivo podría convertirse en cartel electoral para las autonómicas y municipales del año 2011, que también marcarán el próximo curso.

9. ¿Conoceremos a los candidatos socialistas para Madrid de cara a 2011?

Las mayorías arrolladoras de Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón en la capital siguen sin contestación. Las desavenencias entre el socialista Tomás Gómez y el ministro José Blanco son conocidas, y eso puede seguir retrasando el anuncio de unos candidatos muy importantes para todo partido que quiera ganar en 2011. Si el PP amplía su poder municipal y autonómico, podrá haber reeditado los comicios de 1995, antesala de su llegada a La Moncloa.

10. ¿Se decidirá Rajoy a remodelar su partido en Valencia?

El PP tiene un problema importante en casa: la corrupción. El Caso Gürtel y la reciente imputación de José Joaquín Ripoll siguen poniendo en evidencia que Mariano Rajoy tiene pendiente una renovación de filas en varias comunidades, pero sobre todo en Valencia. Francisco Camps podría no ser el candidato del PP para las autonómicas de mayo, y ese movimiento deja dos nombres en el tintero: el de Rita Barberá y el de Esteban González Pons.

Son 10 preguntas sin respuesta que intentaremos responder a partir de septiembre. Nos leemos entonces. Hasta ese momento, estaremos en el blog del 14 Encuentro Internacional de Foto y Periodismo, y como siempre, en Twitter.


Elena Salgado atiende a los medios en Bruselas (AP / Yves Logghe)

Elena Salgado atiende a los medios en Bruselas (AP / Yves Logghe)



En enero de 2009, un vídeo de José Luis Rodríguez Zapatero se colaba en todos los informativos de radio y televisión, en todos los medios digitales. El presidente del Gobierno presentaba la página web del Plan E, un título bajo el que quiso agrupar todas las medidas contra la crisis del Consejo de Ministros, algo así como el hilo argumental necesario para justificar un desembolso multimillonario… fundamentalmente en materia de obras públicas.


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Zapatero no sólo ha paralizado la inversión en infraestructuras del Plan E: ha traicionado su ideario en materia social. En 2010, al contrario de lo que afirma en el vídeo, ni crecen los recursos para la dependencia, ni hay apoyo a la natalidad, ni suben las pensiones más bajas. Desde que los 27 pusieron en marcha un fondo para el rescate del euro, el pasado 9 de mayo, la inyección de capital público en las arterias de la economía ha pasado a mejor vida: la prioridad de la Unión Europea es luchar contra el déficit. Los gobiernos aseguran que si se reduce por debajo del 3 por ciento, la confianza regresará a los mercados. Y con ella el crédito, el empleo y el crecimiento.

Como decimos, no es una decisión aislada de España. Alemania quiere ahorrar 80.000 millones de euros entre 2011 y 2014, reduciendo sueldos públicos, inversiones federales… pero también recortando subsidios. El nuevo ministro de Finanzas del Reino Unido, durante el anuncio de su “presupuesto de emergencia“, ha citado también el salario de los funcionarios, ha introducido un impuesto para la banca, claro, pero no ha evitado recortar la política social: se reducen los permisos de maternidad y habrá menos personas clasificadas con discapacidad. En definitiva, el Estado de Bienestar se resiente. Pero para los ejecutivos, dejar de gastar en las personas no es suficiente. También quieren ingresar más.


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La vicepresidenta económica es la artífice de la subida del IVA que sufriremos desde la próxima semana, y las referencias de Elena Salgado a un “impuesto para los ricos” vienen ya de tiempo atrás, pero sus palabras en Onda Cero introducen un matiz nuevo: los presupuestos de 2011 pueden traer sorpresas. El objetivo principal es el déficit. Ante el reto de reducirlo, todo ingreso puede resultar útil a las arcas públicas. Incluso el que provenga de los impuestos de unos ciudadanos a los que… o bien se les ha congelado la pensión… o bien se les ha reducido el sueldo público… o se les ha retirado la ayuda a la maternidad…. o se les han paralizado los atrasos por la ayuda a la dependencia.

El periodista Javier Valenzuela, estrecho colaborador de Zapatero durante la legislatura de 2004, no se cansa de repetirlo. Los límites del déficit son “una” doctrina, la doctrina imperante, pero no la “única” doctrina. Una salida de la crisis basada en la reducción drástica y rápida del déficit es sólo una de las opciones al alcance de los gobiernos. La que imponen los mercados desregulados. Si España sale airosa de la crisis de 2008, Zapatero tendrá derecho a cobrar su crédito político, pero el daño infligido al tejido social será muy difícil de recuperar. La salida social a la crisis estaba siendo muy criticada por los mercados, nuestra deuda ha sufrido ataques, habíamos perdido la confianza de los inversores internacionales, pero… ¿y la confianza de los ciudadanos? Esa… ¿cómo se recupera?


El 19 de abril de 1994 quedaba justamente un año para que José María Aznar saliera ileso de un atentado cometido por la banda terrorista ETA. Esa mañana, sin conocer lo que pasaría 365 días después, el entonces presidente del Partido Popular participaba en el Debate sobre el Estado de la Nación… y acuñaba una de las frases políticas por las que sería recordado: aquello de “váyase, señor González“.


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Más allá de la anécdota del momento político, que desató un bienio de dura oposición contra Felipe González, es interesante seguir el razonamiento de Aznar: no pide al presidente que disuelva las Cortes Generales y convoque elecciones, sino que dimita y proponga al rey un candidato de su propio partido. 2010. El portavoz del PP en el Senado, Pío García Escudero, se ha dirigido en unos términos bastante distintos al actual presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.


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El portavoz popular pide elecciones anticipadas. La Constitución de 1978, en su artículo 101, prevé claramente en qué cuatro circunstancias puede cesar un Gobierno: tras la convocatoria de unas elecciones, tras la pérdida de la confianza parlamentaria por parte del presidente, tras su dimisión o su fallecimiento. Descartando como improbables la cuarta y la segunda [a pesar de algún intento fallido], quedan dos hipótesis tan posibles como legítimas: que Zapatero disuelva las Cortes o que presente su dimisión al rey. Mientras Aznar elegía pedir la segunda opción a González en 1994, el PP de 2010 ha escogido la primera. Y no es una elección menor. La de 1994 supone respetar la voluntad popular en unas elecciones recién celebradas, y la de 2010 considera que han sucedido cosas que merecen un nuevo pronunciamiento en las urnas.

De todo lo que ha sucedido, de todo lo que el Gobierno ha rectificado en su política económica, del giro radical que ha ejecutado en los últimos 15 días ya habíamos hablado extensamente. El último capítulo se llama “endeudamiento de los ayuntamientos“, y tras la enésima rectificación del Gobierno en el Boletín Oficial del Estado, la vicepresidenta Elena Salgado ha asegurado con una sonrisa que se ha tratado de “un error”. Es la misma sonrisa, nótese en su voz, con la que aseguró hace unos meses que la inclusión de la ampliación de la edad de jubilación en un documento enviado a Bruselas era sólo… “una propuesta”.

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No hay duda de que el currículo de Elena Salgado demuestra que es una mujer sobradamente preparada para la gestión pública, pero a la vicepresidenta económica de un estado europeo que atraviesa graves dificultades debería exigírsele seriedad. Sobre todo al plantear a la ciudadanía duros ajustes que afectan a su bienestar social. Necesitamos un Gobierno que, a la hora de hacer recortes, no sitúe las tijeras en torno a su propio cuello; y necesitamos una oposición que esté, no como hasta ahora, al lado de ese Gobierno para sacarnos de la crisis. Sin una alternativa seria, las elecciones anticipadas que pide el Partido Popular pueden compararse con apagar un fuego utilizando un buen chorro de gasolina.


Transcurría el primer semestre del año 2008. El Gobierno convocó Elecciones Generales para el día 9 de marzo, y ya había quien barruntaba que el panorama económico estaba cambiando. Durante esos meses, el presidente Rodríguez Zapatero realizó una tortuosa travesía entre el antipatriotismo, la desaceleración, la desacelerción “ahora más intensa”, las debilidades económicas… y la crisis. La crisis que nombró casi con temor, durante una entrevista en Antena 3, a comienzos del mes de julio.


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Y ahí comenzó el viaje a la inversa. En abril de 2009, era posible que “lo peor” hubiese pasado; algo más tarde, en agosto, la fase aguda de la crisis había pasado definitivamente; este mes de febrero, la situación evolucionaba “hacia un menor deterioro“… y hasta hoy. Pero volvamos a 2008. La promesa estrella de Zapatero para las elecciones fue una sustanciosa desgravación fiscal de 400 euros. Un año y medio después, los presupuestos de 2010 contemplaban la supresión de esa ayuda en aras del déficit público [finalmente, la negociación parlamentaria consiguió matizar esa decisión]. Pero las cuentas públicas para este ejercicio contenían otra noticia importante en materia económica: una subida de impuestos fraguada durante todo el año 2009. ¿Consensuada?


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Hace aproximadamente un año, la vicepresidenta Elena Salgado relativizaba la importancia de una subida de impuestos a las rentas altas; en agosto, durante una entrevista en la SER, José Blanco abría la puerta a ese incremento. Y finalmente… lo que subió fue el IVA, un impuesto que grava el consumo de todos los ciudadanos, de todo tipo de rentas. Ya en 2010, la armonía del Gobierno ha chirriado por la economía sumergida. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, la cifró en enero en una horquilla de entre el 16 y el 20 por ciento; al día siguiente, Elena Salgado desautorizó sus palabras porque “no hay datos”. En febrero, la vicepresidenta económica tuvo que rectificar a Carlos Ocaña. El Secretario de Estado de Hacienda había asegurado que, entre las medidas para rebajar el gasto público, se manejaba una bajada del salario de los funcionarios. Y no.

Este viernes, 30 de abril, conocemos una Encuesta de Población Activa que sitúa la tasa de paro en el 20 por ciento por primera vez desde hace muchos años; el próximo martes, 4 de mayo, conoceremos el paro registrado correspondiente a abril. Esta semana, Zapatero ha vaticinado que el desempleo ha tocado techo… y que comenzará a disminuir ligeramente este mismo mes. Esperemos que esta vez nadie lo contradiga, ni siquiera las cifras del ministerio de Trabajo, que se han convertido en el único asidero fiable que nos queda entre los demasiado agoreros y los demasiado optimistas.